El juego de pool se basa en los mismos mecanismos que el snooker o billar, que han captado la atención de tantos jóvenes. Pero más allá de poseer muchos puntos en común con estos dos entretenimientos, existen a su vez numerosos elementos que lo diferencian. El pool se desarrolla respetando ciertos principios fundamentales. Estos principios se asemejan a los descritos en libros como el BCA, así como en las reglas APA. La comprensión y aplicación de los mismos facilita la práctica del juego sin mayores dificultades. Resultan esenciales para jugar bien y, sobre todo, pasar un buen rato. En resumen, expresan qué se debe y qué no se debe hacer en una partida de pool.
Para poder jugar en una sala de pool profesional es necesario registrarse y respetar ciertos principios, los cuales son bastantes flexibles. Dichos principios sirven para diferenciar a los jugadores registrados de los no registrados, sin demasiadas complicaciones. Sin embargo, en caso de disputa entre uno o más jugadores registrados, las decisiones habrán de tomarse en base a algún sistema aleatorio como el lanzamiento al aire de una moneda o incluso el juego de piedra, papel o tijera.
En una sala de pool, se reserva una mesa de snooker para los jugadores registrados; la misma se utiliza para guardar diversos artículos: sobretodos, estuches de tacos, etc. De todas maneras, los jugadores de pool registrados pueden ceder sus derechos territoriales a los jugadores de snooker, si estos gozan de la autorización necesaria. La realización de tiros con el taco tras la espalda es una práctica válida según las reglas del snooker. Sin embargo, de acuerdo con las reglas del pool, estos tiros no se consideran apropiados. Se recomienda el uso de un puente para efectuar tiros difíciles. A veces se les permite a las mujeres realizar estos tiros, pero no está bien visto en el ámbito profesional, puesto que favorece la discriminación.
Asimismo, solo los jugadores registrados pueden hacer saltar las bolas. Para los demás la práctica se considerará ilegal. Pero de todas maneras, en caso de daños sobre el paño o incluso sobre jugadores o espectadores, habrá que considerar la cancelación de los privilegios que tiene todo miembro registrado.
La reglamentación es extensa; deben obedecerse ciertos códigos de conducta en todo momento. No se permite escupir ya sea dentro o alrededor de las canastas para desperdicios, o en cualquier lugar dentro de las instalaciones. Tampoco se puede fumar. No corresponde utilizar las mesas de juego como bancos o soportes para apoyar bebidas. De hecho, se debe ser sumamente cuidadoso con todo el mobiliario y los accesorios; de lo contrario los demás miembros registrados podrán solicitar la expulsión de quien haya provocado los daños. Estas reglas son absolutas, sin importar la reputación del jugador o su fama a nivel mundial. A pesar del hecho de que jugar al pool por dinero no se condena, no se permite apostar dentro de las instalaciones. Sí es posible maldecir, hasta la medida de lo razonable. A veces las maldiciones sumamente importantes.
Al igual que otros juegos, el pool se rige en base a ciertos principios. Estos principios son establecidos por los miembros registrados, y pueden sufrir modificaciones con el correr del tiempo.